Se exige disponer al menos de un seguro de responsabilidad civil, aunque el coche no se utilice según el Real Decreto Legislativo nº 8/2004, de 29 de octubre. No tener este seguro dará lugar a sanciones económicas. El monto de la multa dependerá del tipo de vehículo, la gravedad de los hechos que provocaron el daño del vehículo, el tiempo que estuvo sin seguro y si el dueño anterior fue multado por el mismo motivo.