Las corredurías reciben su remuneración a través de comisiones pagadas por las aseguradoras, y los precios de las pólizas suelen mantenerse constantes sin importar con quién se contraten. En general, las corredurías suelen manejar líneas de descuentos y están al tanto de las ofertas constantes de las aseguradoras. Por consiguiente, es muy probable que contratar a través de una correduría resulte en un precio aún más económico.